Muchos pacientes que no comen trigo refieren que se encuentran mejor. No todos son celiacos o presentan intolerancia al gluten o al trigo.

Importancia del diagnóstico de enfermedad celíaca

Areteo de Cappadocía en el siglo II a.de C. fue el primero en describir la Enfermedad Celíaca (Κολίακοs: que sufren del intestino): “Si el estómago no retiene los alimentos, y pasan a través de él sin ser digeridos y nada es asimilado por el organismo, denominamos a tales personas como celíacas (…)”

Tuvimos que esperar hasta el 1950 para leer en la tesis de un pediatra holandés Willem-Krel Dicke que si se excluía el trigo, la avena y el centeno, la enfermedad celíaca mejoraba drásticamente.

Hoy en día se sabeque este tipo de enfermedad es muy frecuente y sobretodo que la abolición del gluten se asocia con la desaparición  de los síntomas y anula los riesgos de complicaciones. Se considera que en España la padecen 1 de cada 100-150 sujetos tanto en edad infantil como en edad adulta. Sin embargo, se estima que esta prevalencia es solo la punta de un iceberg puesto que un porcentaje importante de casos permanecen sin detectar.

Ha sido ampliamente demostrado que la Enfermedad Celíaca no se asocia solo con los clásicos síntomas digestivos como diarrea “hinchazón”, flatulencia y/o meteorismo, etc. Otros síntomas digestivos como estreñimiento, epigastralgia o síntomas tan variados como infertilidad, abortos recurrentes, irritabilidad, astenia, ansiedad, depresión, epilepsia, pérdida de peso, dolores óseos y articulares, historia de fracturas (ante traumatismos banales), parestesias, tetania y muchos más pueden estar relacionados con la intolerancia al gluten.

En los últimos años ha sido descrita la sensibilidad al gluten no celíaca que se caracteriza por la aparición de los síntomas después de comer alimentos que contienen gluten. Ha sido valorado que entre un 15% y hasta un 30% de los pacientes con dispepsia funcional (malestar digestivo sin causa aparente) y/o síndrome de intestino irritable mejoran de forma significativa si realizan una dieta sin gluten. Buena respuesta se ha observado también en pacientes con fibromialgia, cefalea, depresión etc. Sin embargo, actualmente no existen pruebas para diagnosticar la sensibilidad al gluten no celíaca y los estudios más recientes extienden la intolerancia a varias proteínas presentes en el trigo así que se habla de “sensibilidad de trigo no-celíaca”. La alta prevalencia de los síntomas descritos ha favorecido la autoprescripción de dietas sin gluten.

Desde el punto de vista médico es un error tanto no diagnosticar una patología  como al contrario diagnosticar una enfermedad sin completar el estudio. Por esto es importante que antes de iniciar una dieta sin gluten o sin trigo o cualquier dieta de “privación” se consulte previamente con un médico.

Una dieta sin gluten iniciada sin un estudio previo puede enmascarar y por lo tanto retrasar el diagnóstico de enfermedad celíaca que es una enfermedad autoinmune que necesita una correcta definición y sucesivo seguimiento.